Hola, ¿qué tal? ¿Cómo estás? Espero que todo vaya muy bien. Te saluda Alex Ávalos y te doy la bienvenida a El Método Efectivo,
el podcast con ideas, experiencias y estrategias que te ayudarán a construir tu propio camino y dar el siguiente paso hacia el negocio exitoso que querés crear.
Si yo te dijera que tu emprendimiento, que tu negocio va a tardar tres años en despegar,
tres años para que sea rentable, tres años para que sea escalable, ¿lo seguirías construyendo?
Si te dijera que vas a trabajar seis meses sin ver ningún resultado, ¿continuarías?
Y si te dijera que tu primer producto va a fracasar, el segundo también y hasta el tercero vas a encontrar algo que funcione, ¿tendrías la paciencia para llegar hasta ahí?
La respuesta honesta de la mayoría es no. Y ese es el problema. Vivimos en una era del resultado instantáneo. Queremos seguidores hoy, queremos suscriptores hoy, queremos ventas mañana y ser millonarios el próximo mes.
Netflix nos dio series completas de un solo golpe. Amazon entrega productos en 24 horas y las redes sociales nos dan dopamina cada 3 segundos.
Y llegamos al emprendimiento con esa misma mentalidad, esperando resultados inmediatos, en un juego que se mide en años, no en semanas.
¿Sabes cuál es la diferencia entre los emprendedores que logran construir algo real y los que se rinden al tercer mes?
No es talento, no es suerte, no es el capital, es paciencia estratégica.
Por eso, en este episodio vamos a hablar de por qué la paciencia debe de ser tu ventaja competitiva más grande.
Hablaremos de cómo cultivarla sin perder el sentido de urgencia
y sobre todo de cómo jugar el juego a largo plazo, en un mundo diseñado para el corto plazo.
Para comenzar quiero compartir con vos algo que nadie te dice cuando vas empezando y que yo hubiera agradecido que me lo dijeran.
Los negocios que ves exitosos hoy no se hicieron exitosos en un mes, ni en seis meses, ni siquiera en un año.
Se hicieron exitosos en 5, 7, 10 años de trabajo constante que casi nadie vio.
Pero nosotros solo vemos el resultado final.
Vemos el canal de YouTube con millones de suscriptores. Vemos el negocio facturando 6 cifras al mes. Vemos, por supuesto, la portada de Forbes. No vemos los 3 años de grabar, editar y publicar videos que nadie miraba.
No vemos los meses sin ventas y por supuesto tampoco vemos las noches sin dormir preguntándonos si vamos a poder pagar el alquiler y los gastos.
Esto podríamos llamarle algo así como la ilusión del éxito instantáneo.
Y esta ilusión nos está haciendo mucho mal, porque nos hace creer que si no vemos resultados en tres meses, entonces estamos fracasando.
Pero esto no es así.
Jeff Bezos lo dijo perfecto.
Si todo lo que haces necesita funcionar en un horizonte de tres años, estás compitiendo contra muchas personas.
Pero si estás dispuesto a invertir en un horizonte de siete años, ya casi no tenés competencia.
¿Por qué?
Porque muy pocos tienen la paciencia para jugar el juego a largo plazo.
Pero ojo, paciencia no significa pasividad, y esto es importante tenerlo claro.
No es sentarse a esperar que las cosas pasen.
No es trabajar sin medir ningún resultado.
No es conformarse con la mediocridad diciendo, ya llegará mi momento.
Paciencia estratégica es otra cosa completamente diferente.
Paciencia estratégica es tener claridad de que estás construyendo algo que toma tiempo, pero al mismo tiempo trabajar con urgencia todos los días.
Es la combinación perfecta entre visión a largo plazo y ejecución a corto plazo.
Para cerrar este bloque te voy a compartir la matriz del tiempo del emprendedor.
Son cuatro cuadrantes.
Mira vos en cuál te ubicas y yo te voy a recomendar cuál es el ideal.
Vamos a ver.
Cuadrante número uno:
Urgencia sin paciencia.
Trabajas como un loco, pero te rendí al mes.
Sos el que lanza, lanza y lanza 10 productos diferentes en un año esperando que tal vez uno pegue el pelotazo.
Nunca le das tiempo a nada de crecer.
Cuadrante número dos: Paciencia sin urgencia.
Tienes una visión correcta a largo plazo, pero no haces nada hoy.
Sos el que dice, algún día voy a lanzar mi negocio, pero llevas cinco años diciendo lo mismo.
Cuadrante número tres: Sin urgencia ni paciencia.
Ni trabajar duro ni tener visión a largo plazo.
Básicamente no estás en ningún juego, ni corto, ni mediano, ni largo plazo. Nada.
Cuadrante número cuatro: Paciencia estratégica.
Trabajas con urgencia diariamente, pero con perspectiva de largo plazo.
Sabes que los resultados van a tardar, pero cada día haces algo que te acerca a tu objetivo final.
Este, como ya habrás visto, es el cuadrante correcto.
Y la clave en este cuadrante número 4 es actuar como si fuera urgente, pero pensando como si tuviéramos todo el tiempo del mundo.
En un estudio de la Harvard Business Review, encontró que las empresas con visión a largo plazo superan en un 47% las empresas enfocadas solo en los resultados trimestrales.
¿Y sabes por qué? Porque lo mismo aplica para emprendedores. Los que piensan en trimestres se queman y los que piensan a largo plazo construyen verdaderos negocios rentables.
Hablemos de Amazon. Jeff Bezos fundó Amazon en 1994. ¿Sabes cuánto tardó Amazon en dar ganancias?
Nueve años. Nueve. Durante nueve años, Amazon perdió dinero. Los inversionistas le gritaban a Bezos a que se enfocara en las ganancias.
La prensa incluso decía que Amazon iba a quebrar en cualquier momento.
¿Y qué hizo Bezos?
Seguir invirtiendo al largo plazo.
Infraestructura, logística, experiencia del cliente, etc.
Hoy Amazon vale más de un trillón de dólares.
¿Paciencia o locura?
Quizás ambas.
Pero sobre todo, paciencia estratégica.
Ahora hablemos de Spanx.
Sarah Blakely fundó Spanx en el año 2000 con 5 mil dólares.
No tenía inversores, no tenía experiencia en moda, no tenía contactos en la industria.
¿Cuánto tardó en convertirse en millonaria?
12 años.
12 años de vender de puerta en puerta, de hacer demostraciones en tiendas departamentales, de escuchar no miles de veces. Hoy Spans factura cientos de millones al año y Sara es billonaria.
Pero si se hubiera rendido en el segundo año, ¿vos crees que estaría millonaria o estaría de empleada en alguna tienda departamental?
Del otro lado de estos dos casos, tenemos a Quibi.
Ya hablamos de Quibi en el episodio 4, en el episodio sobre la suerte, pero vale la pena retomarlo.
¿Por qué? Porque Quibi levantó 1,750 millones de dólares y tenía a un ex CEO de Disney en sus filas, además también de contenido exclusivo de Hollywood y muchas celebridades.
Lanzaron en abril del 2020 y cerraron en octubre del 2020.
Seis meses.
¿Por qué fracasaron?
Porque no tuvieron la paciencia para pivotar y para escuchar al mercado.
No supieron ajustar.
Pensaron que con suficiente dinero y celebridades tendrían el éxito instantáneo.
Pero no lo fue.
por lo que podemos concluir en este bloque que la paciencia no es opcional, es un requisito indispensable.
Y nos vamos acercando al final de este episodio, así que ahora viene tu parte.
Este ejercicio te va a ayudar a desarrollar paciencia estratégica sin caer en la pasividad.
Lo veremos en varios pasos.
Paso número uno:
Definí tu horizonte de tiempo.
Escribí en un papel.
Estoy dispuesto a trabajar en esto ____ años antes de ver resultados significativos.
Y llena el espacio en blanco con lo que consideras un año, tres, cinco años. Esto no es rendirte, es tener claridad, es saber que estás en un maratón y no en una carrera de 100 metros.
Paso dos: Identificar tus indicadores tempranos. Si no vas a ver resultados grandes hasta dentro de, por ejemplo, dos años, ¿qué pequeños indicadores te van a decir que vas por el camino correcto?
Por ejemplo, número de contenidos publicados, conversaciones con clientes potenciales, productos lanzados, habilidades desarrolladas. Estos indicadores son tu combustible. Te va a mantener motivado mientras esperas los grandes resultados.
Paso tres: Crea tu regla de compromiso.
Completá esta frase.
No voy a cambiar de proyecto hasta que haya un guión, el espacio, ¿no?
Durante un guión, el espacio, tiempo.
Por ejemplo, no voy a cambiar de proyecto hasta que haya publicado 100 videos.
No voy a cambiar de proyecto hasta que haya contactado con 500 prospectos.
No voy a cambiar de proyecto hasta que haya trabajado en esto 24 meses.
Esta regla te protege de rendirte demasiado pronto.
Y paso cuatro: Revisión trimestral.
Cada 3 meses pregúntate, ¿estoy avanzando o estoy estancado?
¿Los indicadores tempranos muestran progresos?
¿Necesito ajustar mi estrategia o solo necesito más tiempo?
Paciencia no significa ceguera.
Significa darle el tiempo a algo que está funcionando,
no aferrarte a algo que claramente no funciona.
Vivimos en un mundo que premia el resultado instantáneo,
Pero los negocios reales, esos que cambian vidas, los que generan libertad financiera, no se construyen en tres meses.
Se construyen en tres años, en cinco años, en una década de trabajo que nadie vio.
La pregunta no es si tenés talento o recursos.
La pregunta es, ¿tenés la paciencia para trabajar, para seguir trabajando cuando nadie esté mirando?
Así que apunta y dale una vuelta.
El tiempo va a pasar de todas formas.
En tres años podés tener un negocio muy sólido o podés seguir empezando proyectos cada dos por tres,
que al final abandonás en un mes.
La elección es tuya.
Y con esto cerramos el episodio de hoy.
Yo ya hice mi parte, ahora te toca a vos.
Toma lo que escuchaste, adaptalo a tu realidad y ponete manos a la obra.
Si quieres compartirme tu avance o tienes alguna duda o pregunta,
ya sabes que puedes encontrarme en elmetodefectivo.org.
Te espero en el próximo episodio. Feliz lunes y excelente semana. Salud.