Hay dos tipos de personas: las que hacen backups y las que deben hacerlos. Ante un problema con los servidores VPS no solo es tu información, sino también la de tus clientes. Hacé el ejercicio de imaginarte que tu servidor no arranca y tu proveedor te acaba de confirmar que no hay foram de recuperarlo.
¿Tenés backups?
Si la respuesta es no, acabás de perderlo todo.
Si la respuesta es sí, restaurás y en una hora estás de vuelta.
Esa es la diferencia entre un día de mierda y una catástrofe.
Los snapshots son fotos instantáneas del servidor en un momento específico: rápidos de crear y restaurar, perfectos para el “antes de” (actualizar, instalar algo nuevo).
Los backups son copias completas automáticas día a día: para resolver desastres, el último recurso.
Necesitás ambos.
Pero hay algo que es mucho más importante que hacer backups: verificar que funcionen. Muchos hacen backups por años pero cuando necesitan restaurar descubren que no funcionan. Un backup que no se puede restaurar no es un backup.
Por eso cerramos el episodio aprendiendo de los errores ajenos.
Un episodio o-bli-ga-to-rio porque los backups son como los seguros de vida. Los contratamos con la idea de no usarlos, pero al necesitarlos es mejor tenerlos a no tenerlos.