¿Cuántos videos motivacionales has visto en el último mes?
¿Cuántas frases inspiradoras has guardado en tu celular?
¿Cuántos posts de “mentalidad de tiburón” y “actitud ganadora” te aparecieron en tu feed?
¿Cuánto de eso te ayudó realmente a avanzar en tu negocio?
La respuesta en general es muy poco. O nada.
Porque la motivación, esa sensación de euforia que te dura tres horas después de ver un video inspirador, es el combustible más caro y menos eficiente para construir un negocio.
En este episodio te compartiré por qué la motivación está sobrevalorada, cuál es la diferencia entre motivación y momentum, y te recomendaré cómo construir algo mucho más poderoso que un chute de dopamina barata.
Te comentaré por qué Elon Musk no se levanta todos los días sintiendo que va a cambiar el mundo, cómo Jerry Seinfeld escribe chistes todos los días sin esperar a sentirse inspirado, por qué WeWork levantó 47 mil millones con pura motivación y colapsó sin sistemas, y mi propia experiencia siendo adicto a la motivación por décadas hasta que entendí que estaba usando el contenido motivacional como procrastinación disfrazada.